El Trabajo en Casa ¿Una Opción Real?
El trabajo ‘tradicional’, en una oficina con horarios establecidos, una estructura jerárquica y un salario semanal o quincenal, está escaseando. No solamente ha sido difícil establecer nuevos puestos para las generaciones que se suman a la fuerza laboral del país, sino que ahora enfrentamos un período en el cual
probablemente se reduzcan los empleos. El Trabajo en Casa ¿el último reducto?
Existen muchos prejuicios sobre el Trabajo en Casa. Para muchos, simplemente no es para los hombres, y mucha gente lo considera como ‘Trabajo Doméstico’ y, por lo tanto, sin remuneración.
Aunque casi nadie lo quiere admitir, el ‘Trabajo’ es sinónimo de ‘Empleo’ y ‘Estar en Casa’ también es sinónimo de pereza, indolencia, depresión, falta de oportunidades, incomunicación.
Cuando se considera el Trabajo en Casa, es posible que pasen por la mente imágenes de amigos o familiares preguntando:
-“¿Qué tal?… ¿ya tienes trabajo?” -Y nosotros respondiendo:
-”Bueno, ya tengo trabajo. Trabajo en casa”
En seguida, la imágen de ese amigo o conocido poniendo cara de simpatía y tocándonos el hombro mientras nos dice: -”No te desanimes… pronto conseguirás algo”
Así que aunque el mundo ha cambiado sustancialmente, los viejos paradigmas siguen, en buena medida, mandando nuestras conductas y nuestras actitudes respecto al trabajo.
¿Cuál es la realidad?
Deberíamos tomar en consideración las opiniones de ‘amigos’, conocidos o familiares, cuando han contribuído de manera concreta en ayudar a encontrar un trabajo o empleo. Como en muy pocas ocasiones sucede lo anterior, lo mejor es tomar decisiones independientes a sus opiniones.
¿Qué debemos tomar en cuenta?
Para decidir qué trabajo, empleo o actividad deberíamos emprender, lo primero es considerar las ofertas. La demanda es mucha, porque hay escasez, así que tenemos que valorar de manera objetiva las probabilidades que tenemos de encontrar el empleo que quisiéramos, o que alguna vez tuvimos.
Lo segundo que tenemos que considerar es la remuneración. Si pudiéramos tener un ingreso suficiente para cubrir nuestro nivel de vida, seguramente analizaríamos con interés las posibilidades. Si ese ingreso pudiera ser muy grande, y llevarnos a tener una situación financiera mucho mejor de la que jamás tuvimos, no le daríamos muchas vueltas a la decisión,
Lo tercero es el entorno de trabajo. Aunque quisiéramos tener el ambiente cordial, con compañeros colaboradores y secretarias guapas que nos sirven un café por las mañanas y manejan nuestras citas con eficiencia, también es cierto que la escasez del empleo ha traído competencia (a veces no muy leal) y jefes ansiosos que, a su vez, tienen miedo de perder SU puesto… y en no pocas ocasiones dispuestos a transferir las culpas y a apropiarse de los méritos.
Por último se debe considerar la creatividad, o el espacio para ejercerla. En el trabajo tradicional, es probable que los métodos y procedimientos estén establecidos, si no ‘grabados en piedra’ y por lo tanto… con poco márgen de cambio. Además el ambiente de escasez y competencia también prohija un ‘No hagan Olas’ que muchos conocen bien.
El Trabajo en Casa puede ser una solución que abre un panorama fresco y nuevo sobre estos cuatro considerandos: Podemos hacer un ambiente de trabajo profesional y exigente, podemos establecer horarios de gran volumen de trabajo sin necesidad de solicitar que no cierren las oficinas, y podemos tener el café y la oficina que nos haga sentirnos ‘en casa’.
También podemos dar cabida a la creatividad y establecer contacto con más personas en todo el mundo. Antes, aún en un empleo de gran contacto humano, no habían posibilidades de tener clientes y asociados en los cinco continentes, como hoy tengo yo en mi Trabajo en Casa.
El Trabajo en Casa también da posibilidades de remuneraciones muy grandes. No es que el lugar sea determinante, sino todo lo contrario: da lo mismo. Trabajando en Casa, por el Internet, es posible ganar lo que jamás daría un empleo tradicional.
Si quieres conocer más de mi método, te invito a que participes en mi Campamento de 7 Días, para que veas si el Trabajo en Casa es para ti.
Escrito por Carlos Villa 